 {"id":3206,"date":"2024-12-04T09:27:55","date_gmt":"2024-12-04T08:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/rialia.eus\/erakusketa-iraunkorra\/portugalete\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/"},"modified":"2024-12-04T09:27:55","modified_gmt":"2024-12-04T08:27:55","slug":"el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/museoa\/erakusketa-iraunkorra\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/","title":{"rendered":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904"},"content":{"rendered":"<div class=\"row\">\r\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"col-md-3\"><a rel=\"single-photo\" href=\"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg\"><img width=\"100%\" height=\"auto\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg\" class=\" lazyload\"><\/a>\r\n\r\n\t\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"col-md-9\">\r\n\t\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>El intruso<\/strong>, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904<\/p>\r\n<p>Bufaba la campana con ensordecedor rugido, y sub\u00eda recto, atravesando el espacio, un surtidor, que se abr\u00eda en lo alto como una palmera roja, esparciendo plumas de luz, hojas azules, anaranjadas, de un rosa blanquecino, para descender despu\u00e9s y apagarse antes de llegar al suelo. [\u2026] Aresti apenas le o\u00eda, aturdido como estaba por la grandeza del espect\u00e1culo. Era un rugido inmenso, que conmov\u00eda la techumbre del taller y hac\u00eda temblar la tierra; un escape de fuerzas y de fuego por la boca del convertidor, a impulsos de la corriente de aire comprimido que ven\u00eda del inmediato edificio, donde estaban las grandes m\u00e1quinas inyectadoras. El metal en ebullici\u00f3n arrojaba por la boca superior de la campana un torbellino de chispas, un ramillete de fuego. Pero \u00a1qu\u00e9 chispas! \u00a1qu\u00e9 fuego! Era aquello tan grande, tan inconmensurable, que Aresti recordaba ya como un juego sin importancia la salida del metal de los altos hornos.<\/p>\r\n<p>[\u2026]<\/p>\r\n\r\n<p>El acero l\u00edquido ca\u00eda en moldes de forma c\u00f3nica. Una gr\u00faa mov\u00eda estos moldes, volte\u00e1ndolos cuando el acero se solidificaba. Y aparec\u00eda el lingote c\u00f3nico, en forma de pan de az\u00facar, de un blanco rosa, como si fuese de hielo con una luz interior, esparci\u00e9ndose las cenizas de su enfriamiento al abandonar la envoltura.<\/p>\r\n<p>[\u2026] Aresti admir\u00f3 a los trabajadores, que estaban all\u00ed como en su casa, habituados a una temperatura asfixiante, movi\u00e9ndose como salamandras entre arroyos de fuego, enjutos, ennegrecidos lo mismo que momias, como si el incendio hubiese absorbido sus m\u00fasculos, dej\u00e1ndoles solamente el esqueleto y la piel. Iban casi desnudos, con largos mandiles de cuero sobre el cuerpo cobrizo, semejantes a esclavos egipcios ocupados en un rito misterioso. Sus miembros estaban expuestos al chisporroteo del hierro, que volaba en part\u00edculas de ardiente ara\u00f1azo. Algunos mostraban las cicatrices de horrorosas quemaduras.<\/p>\r\n\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t  <\/div>\r\n\r\n<div class=\"col-md-12\">\r\n\r\n\r\n<p>[\u2026] La vista de los obreros que manejaban los bloques incandescentes y los arrastraban fuera del taller pareci\u00f3 volverle a la realidad. Saltaban en torno de ellos las mol\u00e9culas del acero \u00edgneo como moscardones de picadura mortal. Llevaban los pies cubiertos de trapos, y ten\u00edan que sacudirlos con frecuencia para librarse de las chispas mordientes. Pasaban por entre los lingotes al rojo blanco con la tranquilidad de la costumbre. El m\u00e1s ligero roce con estos infernales panes de az\u00facar convert\u00eda instant\u00e1neamente la carne en humo, dejando el hueso al descubierto Pod\u00edan matar a un hombre con solo su contacto, sin dejar en el ambiente m\u00e1s que un leve hedor de chamusquina, un poco de vapor, despu\u00e9s, nada\u2026 Y los conos diab\u00f3licos atra\u00edan con su luz y su blancura, confundiendo las distancias. Parec\u00edan gozar de movimiento y vida, como si quisieran meterse ellos mismos carne adentro, evapor\u00e1ndola.<\/p>\r\n\r\n<p>[\u2026] El mejoramiento de aquella gente con las huelgas y los aumentos de jornal solo era moment\u00e1neo. \u00c9l crey\u00f3, como Aresti, que este malestar solo ten\u00eda un arreglo: cambiar la organizaci\u00f3n del mundo y proclamar la Justicia Social como \u00fanica ley, suprimiendo la caridad, que no es m\u00e1s que una hipocres\u00eda que coloca la m\u00e1scara de la dulzura sobre las crueldades del presente.<\/p>\r\n<p>[\u2026]<\/p>\r\n<p>Los obreros, casi desnudos, con enormes tenazas, manejaban y volteaban los lingotes por entre los cilindros, que se mov\u00edan lentamente. La masa de acero enrojecida pasaba arrastr\u00e1ndose junto a sus pies como una bestia traidora. Marchaba hacia ellos queriendo lamerlos con su lengua mort\u00edfera, pero en el momento en que iba a tocarles, un h\u00e1bil golpe de las tenazas la arrojaba entre los cilindros, de donde sal\u00eda por el extremo opuesto,<\/p>\r\n<p>El m\u00e9dico, una vez satisfecha su curiosidad, mir\u00f3 a los obreros, negros y recocidos en aquella temperatura de infierno, atolondrados por el ruido ensordecedor, sudando copiosamente, teniendo que remover pesad\u00edsimas masas en una atm\u00f3sfera que apenas permit\u00eda la respiraci\u00f3n. Aresti comprendi\u00f3 ahora la injusticia con que hab\u00eda censurado muchas veces el alcoholismo de estas pobres gentes.\r\nPensaba en lo que har\u00eda \u00e9l, de verse condenado por la fatalidad social a una labor que embotaba los sentidos y parec\u00eda evaporar el cerebro en su ambiente de fuego. Una sed eterna, semejante a la de los condenados, martirizaba a estos infelices. \u00a1Qu\u00e9 otro placer, al salir de all\u00ed, que la paz y la sombra de la taberna, con el vaso delante, que proporciona una alegr\u00eda moment\u00e1nea, enga\u00f1ando al hombre con ficticias fuerzas para que siga su vida de salamandra!\u2026<\/p>\r\n\r\n<p>[\u2026] Me dir\u00e1n que este trabajo horrible es una consecuencia de los progresos de la industria y que hay que respetarlo en bien de la civilizaci\u00f3n. Conforme; pero el infeliz que ha de ganarse el pan de este modo bien puede quejarse de su perra suerte, si es que le queda cerebro para pensar\u2026 \u00a1Y a\u00fan se extra\u00f1an algunos de que esa pobre gente no se muestre contenta y crea que el mundo est\u00e1 mal arreglado y no es un modelo de dulzura!<\/p>\r\n<\/div>\r\n\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t\r\n\t\t\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 Bufaba la campana con ensordecedor rugido, y sub\u00eda recto, atravesando el espacio, un surtidor, que se abr\u00eda en lo alto como una palmera roja, esparciendo plumas de luz, hojas azules, anaranjadas, de un rosa blanquecino, para descender despu\u00e9s y apagarse antes de llegar al suelo. [\u2026] Aresti apenas le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":3149,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"templates\/page-interior-expo-permanente.php","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-3206","page","type-page","status-publish","hentry"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"eu_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 Bufaba la campana con ensordecedor rugido, y sub\u00eda recto, atravesando el espacio, un surtidor, que se abr\u00eda en lo alto como una palmera roja, esparciendo plumas de luz, hojas azules, anaranjadas, de un rosa blanquecino, para descender despu\u00e9s y apagarse antes de llegar al suelo. [\u2026] Aresti apenas le [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Rialia\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"4 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/\",\"name\":\"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/el_intruso-1.jpg\",\"datePublished\":\"2024-12-04T08:27:55+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"eu-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"eu-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/el_intruso-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/el_intruso-1.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/eu\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Museoa\",\"item\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/eu\\\/museoa\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Erakusketa iraunkorra\",\"item\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/eu\\\/museoa\\\/erakusketa-iraunkorra\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":4,\"name\":\"Portugalete\",\"item\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/eu\\\/museoa\\\/erakusketa-iraunkorra\\\/portugalete\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":5,\"name\":\"LITERATURA\",\"item\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/museo\\\/exposicion-permanente\\\/portugalete\\\/literatura\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":6,\"name\":\"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/\",\"name\":\"Rialia\",\"description\":\"Industria Museoa \u2013 Museo de la Industria\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/rialia.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"eu-ES\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/","og_locale":"eu_ES","og_type":"article","og_title":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia","og_description":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 Bufaba la campana con ensordecedor rugido, y sub\u00eda recto, atravesando el espacio, un surtidor, que se abr\u00eda en lo alto como una palmera roja, esparciendo plumas de luz, hojas azules, anaranjadas, de un rosa blanquecino, para descender despu\u00e9s y apagarse antes de llegar al suelo. [\u2026] Aresti apenas le [&hellip;]","og_url":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/","og_site_name":"Rialia","og_image":[{"url":"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg","type":"","width":"","height":""}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"4 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/","url":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/","name":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904 - Rialia","isPartOf":{"@id":"https:\/\/rialia.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg","datePublished":"2024-12-04T08:27:55+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/#breadcrumb"},"inLanguage":"eu-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"eu-ES","@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/#primaryimage","url":"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/rialia.eus\/wp-content\/uploads\/el_intruso-1.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/el-intruso-vicente-blasco-ibanez-1904\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Museoa","item":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/museoa\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Erakusketa iraunkorra","item":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/museoa\/erakusketa-iraunkorra\/"},{"@type":"ListItem","position":4,"name":"Portugalete","item":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/museoa\/erakusketa-iraunkorra\/portugalete\/"},{"@type":"ListItem","position":5,"name":"LITERATURA","item":"https:\/\/rialia.eus\/museo\/exposicion-permanente\/portugalete\/literatura\/"},{"@type":"ListItem","position":6,"name":"El intruso, Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez. 1904"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/rialia.eus\/#website","url":"https:\/\/rialia.eus\/","name":"Rialia","description":"Industria Museoa \u2013 Museo de la Industria","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/rialia.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"eu-ES"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3206\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rialia.eus\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}